jueves, 27 de junio de 2013

Gran Vía, historia y curiosidades


La Gran Vía en su primer tramo, desde la confluencia con la calle de Alcalá hasta la Red de San Luis. Al fondo, el edificio Telefónica
La Gran Vía en su primer tramo. Foto: F. Chorro
La historia de la Gran Vía, el lugar más transitado de Madrid, está unida a las grandes obras viarias y urbanísticas de esta capital a principios del siglo XX. Su nombre se debe al ancho de la calle, de 35 metros. Tras varios proyectos fracasados, cuyo origen se remonta a 1862, el 4 de abril de 1910 y en presencia del rey Alfonso XIII comenzaron las obras de reforma más importantes del Madrid antiguo, la Gran Vía.
El proyecto de la Gran Vía trazaba una ambiciosa y moderna calle, al estilo de otras de Europa. Para ello fue necesario que desaparecieran numerosos edificios y calles o que fueran acortadas.

En concreto, el proyecto de construcción de la esta avenida exigió el derribo de unas 300 casas y la expropiación de 33 solares con una extensión total de más de 100.000 metros cuadrados que hubo que nivelar para su urbanización. Además, supuso la desaparición de 14 calles y el recorte del trazado de otras 34 calles, como la calle de san Miguel o la de Jacometrezo. Fue necesario levantar más de 26.000 metros cuadrados de empedrado y adoquinado, más de 9.000 metros de aceras y quitar más de 14.000 metros de cañerías y 274 farolas. El coste total del proyecto fue de casi 29 millones de pesetas.

Su auténtico artífice fue el conde de Peñalver, en su tercer mandato como alcalde Madrid, en los primeros años del siglo XX, sin embargo, las obras de construcción comenzaron cuando el conde llevaba seis meses fuera del cargo, sustituido por José Francos Rodríguez.
Majestuosos edificios se alzan con fachadas de diversos colores.
La Gran Vía, segundo tramo hasta plaza del Callao. Foto: S.C.

Al inaugurarse en 1917 el primer tramo de la Gran Vía (entre la calle Alcalá  y la Red de San Luis), la numeración comenzaba en la Red de San Luis y terminaba en Alcalá, ya que la Red era lo que estaba más cerca de la Puerta del Sol, como punto de referencia. Cuando se construyó el segundo tramo (1917-1922), desde la Red de San Luis hasta la plaza de Callao, hubo que modificar la numeración de todos los portales de la calle, porque desde ese momento la confluencia de Gran Vía con Alcalá, cerca de donde se alza el edificio Metrópolis, era el punto más cercano a la Puerta del Sol.

El tercer tramo, hasta llegar a la plaza de España, se acometió entre 1923 y 1930, conformando el total de la avenida una extensión de 1.306 metros. El encargado de las obras de la Gran Vía fue el banquero francés Martín Albert Silver, aunque desde 1923 las obras las continuó el empresario bilbaíno Ignacio Echevarría Maruri.

La primera casa de la Gran Vía

La primera casa que se terminó de construir en esta céntrica calle de los Madriles se levantó entre 1915 y 1916, en el número 8, esquina con la calle de Víctor Hugo. La última casa construida fue la del número 72, hoy hotel Wellington. Como Gran Vía, primer edificio derribado fue el Teatro Fontalba.

Hubo edificios que sobrevivieron a la creación de la Gran Vía y luego fueron derruidos durante el siglo XX, como la Casa profesa de la Compañía de Jesús y la iglesia de san Francisco de Borja, donde ahora se ubican el cine Lope de Vega y un centro comercial.

Tercer tramo de la Gran Vía, hasta Plaza de España. Foto:S.C.
En esta arteria de Madrid se alzan hoy en día magníficos edificios, algunos profusamente decorados en sus fachadas, como el edificio Metrópolis, de 1911, sobre cuya cúpula se alza la escultura de ‘Victoria Alada', que sustituyó al ‘Fénix’, instalado cuando el edificio era propiedad de la aseguradora La Unión y el Fénix. 

Hay otros edificios en esta arteria rematados en lo alto por bellas esculturas, como el edificio de viviendas del antiguo Banco Hispano de Edificación, en el número 60, de estilo art decó, sobre el que se alza la escultura más alta de la Gran Vía (llamada popularmente ‘El Romano’), obra del escultor Victorio Macho. Es una figura de gran tamaño, realizada en bronce y que representa a un hombre que levanta sobre su cabeza la figura de una edificación de estilo clásico. El edificio fue construido por el  Emilio Ortiz de Villajos, en 1930, y su fachada fue reformada en 1944 por Carlos Fernández-Shaw.

Otro edificio emblemático es el de Telefónica, que durante un tiempo fue el edificio más alto de Europa. Con su característico reloj, se encuentra en el número 28 de esta avenida y fue construido en 1930 al estilo de los grandes edificios neoyorkinos.

Un toro en la Gran Vía

Son muchas las curiosidades relacionadas con esta calle de Madrid. El 23 de enero de 1928 ocurrió que uno de los toros que eran conducidos al matadero municipal se escapó por las calles y llegó hasta la Gran Vía, lo que produjo una gran alarma entre la gente. Afortunadamente, se encontraba allí el torero Diego Mazquiarán, ‘Fortuna’, que se quitó el abrigo y después de varios pases al animal lo mató de una estocada y descabello. Por esta acción, Fortuna, que atravesaba un periodo de decadencia, recibió del Gobierno la Cruz de Beneficencia y le sirvió para obtener numerosos contratos para torear en España y América.
En la Gran Vía se instalaron los primeros grandes almacenes que tuvo Madrid, llamados Madrid-París, cuyo edificio fue ocupado en 1934 por las oficinas de Radio Madrid (SER), el cine Imperial y los almacenes Sepu.

1 comentario:

  1. Hola! formo parte de un grupo de estudiantes de audiovisuales que estamos grabando un documental sobre la historia de gran vía y nos gustaría contar con alguien que supiese del tema para realizar una entrevista o una intervención en este.
    Si estás interesado, envíame un correo a lauraalonso1002@gmail.com , muchas gracias!

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